Es triste
la relación que tiene el Metro de Medellín con sus usuarios. No sé qué otra
palabra describiría mejor la forma en que la empresa ve su relación con la
gente. Por un lado se muestra comprometida y los mensajes que transmite de
diversas formas buscan mostrar simpatía y cercanía con los usuarios. Mensajes
con un tono de amistad y familiaridad que a simple vista parecerían que
provienen de una empresa que se preocupa por el sentir de las personas que la
usan a diario.
No hay
tal.
Detrás de
la aparente perfección que desea reflejar el metro en todos sus canales de
información, existen problemas. Los usuarios nos quejamos cada día más. Muchas
de esas quejas son razonables y exigen como mínimo una respuesta de la empresa.
Una respuesta que evidencie por lo menos que existen personas allá adentro que
leen y escuchan las opiniones de sus usuarios. Que así no estén de acuerdo o no
hayan solución nos quede la idea de que escuchan. Pero esta empresa demuestra
lo contrario. Todos los días demuestran que es una empresa sorda que no
entiende o no quiere entender lo que sucede ahí afuera.
Como
botón de muestra: Hace un par de semanas en este blog y en un artículo de El Colombiano (en un diario de masiva circulación el día de mayor distribución) se
expresaron argumentos y opiniones a favor de una apertura en las comunicaciones
de parte del Metro quizá aprovechando la influencia que las redes sociales
están teniendo en la ciudadanía. Precisamente la mayoría de las personas opinaban
que una mejor y mayor interacción entre el Metro y sus usuarios favorecerían la
relación entre las dos partes. ¿Ha opinado algo el Metro —a favor o en contra— en
relación con los justos comentarios de sus usuarios? ¿Han escrito algo en sus
medios oficiales comentando lo que piensan sobre alguna de las sugerencias que
dio la gente? ¿Saben que han dicho las ‘áreas encargadas’ en el Metro? Nada, no
han dicho absolutamente nada. No hay un solo comentario o pronunciamiento con
lo que deja la percepción general de que al Metro no le importa nada lo que sus
usuarios opinen, sugieran o comenten sobre ellos.
Y como
decíamos eso es triste por lo menos por dos razones.
- Es triste porque por un lado quieren ser una empresa amable y cercana pero por otro lado ignoran los justos reclamos de la gente.
- Y más que triste es ilógico pues el Metro de Medellín es una empresa pública que debe mostrarse completamente abierta y receptiva a las quejas, opiniones y sugerencias. Que una empresa privada ignore a sus usuarios es algo a lo que casi nos podemos acostumbrar, pero que una empresa pública lo haga es algo que ninguno de nosotros debiéramos tolerar.
En este
blog siempre nos hemos dirigido al Metro y sus actividades con respeto pues
consideramos que son muchas cosas las que hacen bien. Desde esa posición hemos
enviado cada una de nuestras sugerencias, quejas y comentarios a su correo y
sabemos que han sido leídos aunque casi siempre ignorados. ¿El siguiente paso?
Queremos que nos atiendan y que nos escuchen personalmente. Trataremos de que
alguien de las dichosas 'áreas encargadas', quizá del servicio al cliente, nos respondan.
Es lo
mínimo que una empresa pública debería hacer.
Ayer en la noche llegué a la estación tricentenario, por el acceso noroccidente, entré, puse el tiquete y pasé y después un policía me dijo que la estación estaba cerrada cuando yo ya estaba adentro, me dijo que me fuera. Le dije que si estaba cerrada la estación, porque la reja estaba abierta. Me dijo que tenía que esperar que los últimos pasajeros se fueran de la estación. Creo que es un error de ellos, creo que podían cerrar la reja, o señalizar de alguna manera para que nadie más entre y pierda el pasaje. Trate de poner la queja en el chat de el metro, pero me dijeron que la culpa fue mía por no haber preguntado antes de pasar el torniquete.
ResponderEliminar